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por Comunidad

MANEJANDO EN RIO DE JANEIRO

noviembre 20, 2009 en Destinos Turisticos, brasil por Comunidad

 Yesica y Fernando en Rio de Janeiro

En esta oportunidad por suerte puedo pasar a contarles otra anécdota de un nuevo viaje; hace unos meses atrás estábamos con unos amigos  sentados en una pizzería del centro porteño,  cuando uno de ellos comento la idea de irnos los cinco un fin de semana largo a Río de Janeiro. Como siempre ocurre en estos casos,  en ese momento todos dijeron que “si,  estaría buenísimo”  y ya saben como son esas cosas de charlas de amigos…  pero esta vez fue diferente! esa charla pasajera  empezó a ser  realidad a la semana ya tenia un cierto aroma a viaje, a preparativos, ansiedad, nervios y todas esos síntomas que uno tiene cuando esta programando un viaje. 

Después de mas de un mes de espera, llego el día de subir al avión! nos íbamos  cuatros días a Río de Janeiro!! Teníamos los pasajes, el  hotel, y una mini van alquilada que la tomábamos en el aeropuerto de Rió.  

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por Comunidad

El día y la noche, dos sensaciones distintas en Pipa.

junio 18, 2009 en brasil por Comunidad

Conocer Natal ya estaba pactado en el viaje, era ahí hacia donde iríamos. Cuántas noches era la pregunta. Al final con solo tres nos bastaron, las otras noches de las ocho las pasaríamos en Pipa.

Taxi, Ezeiza, check in, avión 1, escala, San Pablo, aduana y el corre corre, avión 2 y llegamos a Natal. Receptivo al toque y al transfer. El hotel, mmm, bueno, por lo menos la atención, en portugués, fue buena. La habitación amplia y a caminar la rúa. Epa, 16.30 y era de noche ya. A la calle igual. Caminamos por la Rodo viaria Freyre. Shopping (varios), pubs, bares, restaurantes finos y otros no tanto, edificios a lo Miami. Estaba bueno Natal.

Al otro día si que nos encontramos con el Natal que conocíamos por referencia y por nuestro trabajo de agentes de viajes. Nuestro hotel está en Ponta Negra, lugar ideal para los que quieren el contacto con le gente, la playa ahí, el servicio de playa ahí, los bares de playa ahí, la caipiriña ahí y los vendedores ambulantes también ahí. Todo ahí. Es como Rio de Janeiro, playa, arena, avenida y una vereda al frente llena de restaurantes, bares con música, artesanos y de todo tipo de comercios. A la noche; “el mejor lugar para ir a cenar en Natal” y para los que siguen de parranda nocturna, también es lo mejor.

Pipa, Brasil

Cuando salimos del hotel caminamos por la playa hasta la vía costera, ese lugar que tanto conocíamos de Natal. Aquí las playas están más vacías, menos vendedores, menos música, menos de todo. Solo playas y muy buenos hoteles resort como el Ocean Palace, el Natal Mar (disfrutamos la tarde ahí), el Rifoles… Aquí está el mayor contraste entre vacaciones tranquilas y vacaciones alborotadas. Vía Costera versus Ponta Negra. Al otro día una excursión para nadar con peces y apreciar el fondo marino nos devoro el día entero.

Pipa, Brasil

Día 4. a Pipa nos vamos. El traslado llego puntual, el guía (gracias a la madre patria) nieto de españoles, nos dice que el transfer es solo para nosotros dos, EN ESPAÑOL. El viaje dura unos 45 minutos en Micro por una ruta que la están haciendo autopista. Nos comenta de todo, de Natal, la ciudad, su gente, como creció Ponta Negra respecto de lo que es el centro de Natal. Pasamos por Tibau do Sul, cabecera del municipio del mismo nombre. Y 10 minutos más tarde paramos frente a un portón sobre la ruta. Maletero y este es el Hotel Ponta do Madeiro. Guaooo, hermoso hotel. Copa de bienvenida, en portugués. Restaurantes, horarios, amenidades y uso y desuso del hotel. Conformes, up grade de por medio, nos vamos a nuestra habitación. Y Pipa, donde está Pipa, qué es Pipa, vamos a Pipa… Esa tarde, a las 18.30 (que ya era de noche), nos vamos a Pipa. Pipa de noche, mmm, que lindo. Es una mezcla de lugar fashion, con pobladores rústicos, con hippies de todas las nacionalidades que por el día hacen surf, de bares super modernos y cantinas mas “amaderadas” (por la madera, claro). Hacia la izquierda calles hacia abajo, a la derecha, subidas. Era un contraste buenísimo. Muchas luces, personas ofreciendo servicios de restaurantes a cada paso. Caminamos bastante hasta que el apetito nos devoró a nosotros. Esa noche Pipa fue hermoso.

Pipa, Brasil

Al día siguiente, ya estaban las inseparables abejas en nuestro desayuno (nos acompañaron hasta el último día). Guaooo, mango, guayaba, piña, melón, sandia, banana, y otras frutas locales que no recuerdo. Desayunamos y a la playa. Escalones abajo. Si, el hotel esta en un cerro, donde 148 escalones lo separan de la línea de mar. Pa’bajo fue fácil, pa’rriba fue, es  y será siempre más difícil. Caipiriñas, pollo, olas, sucundum sucundum. Muchas olas x ahí. Ese día transcurrió en playa do madeiro. A la noche, a Pipa de nuevo. Pipa de noche, mmm, que lindo. Es una mezcla… Eso ya lo escribí arriba. Bueno, eso y mucho mas. Hay restaurantes que te deslumbran con su comida, otros que ganan premios sus chef y te sirven esos platos estresantes llenos de cascaras y envoltorios que mamacita, pa’ que contar. Así lo definió Maxi, un compañero de viaje uruguayo. Crepes, helados, caipiriñas, cubas libres (fueron dos) y a dormir, el día de playa te mata.

Al otro día, si que vamos a Pipa de día. Combi y pa’ Pipa. Y Pipa? Y las luces? Y la gente? Y los hippies? Nada. Muy tranquilo todo, caminamos hasta el final (creíamos que era el final, pero no es así) y bajamos a la playa. Ahí estaban los turistas, la gente, los “garzón” ofreciéndote camarones, cangrejos, cocos gelados, cervezas en garrafa, paseos en lancha, carpas, sobrillas, de todo. Esa es la playa principal de Pipa. Sus botes anclados en la orilla le da ese toque que reconocemos luego en nuestra imagen de Pipa. Todo un encanto caminar por esa playa y esa paz que te invita a no hacer nada.

Pipa, Brasil

A la noche, a Pipa de nuevo. Pipa de noche, mmm, que lindo. Es una mezcla… Si, ya lo escribí, pero es la misma sensación cada noche al llegar a Pipa. Es increíble esa mezcla de costumbres que reinan en 6 cuadras más o menos.

Como la profesión “puede”, al otro día decidimos caminar otras playas, fuimos a Praia do amor, un lugar para los amantes del surf y la tranquilidad, siiii, más tranquilidad que en Pipa centro aunque parezca increíble. Ahí las olas rompen en la orilla y ni el ruido escuchas. Luego hicimos la excursión en lancha para ver a los Golfinhos, pero ninguno quiso salir ese día. Mmmm, nos fuimos sin ver a los delfines. Ahí nos mostraron las playas en su orden. Donde estaba nuestro hotel, ponta do madeiro, praia do madeiro, al lado playa dos golfinhos (en la bahía dos golfinhos), playa principal de Pipa y praia dos afogados (en portugués) o praia do amor, como se conoce en español. Al otro día fuimos a Tibau, también caminando por la playa hasta donde se pudo y luego por la rúa. Era un día lluvioso, el pueblo parecía sacado de un western espagueti. También hermoso la parte de la balsa, el hotel Marinas Tibau y las barracas de playa. Ahí murieron dos cangrejos hervidos en salsa de tomate. EPD.

Pipa, Brasil

A la noche, a Pipa de nuevo. Pipa de noche, mmm, que lindo. Es una mezcla… Si, es cansador, pero es así cada vez que entrabas por esa calle y veías el pueblo y el gentío frente a ti.

Ya nos quedaba poco, el último día lluvioso no nos dejo aprovechar mucho. Digo lo de la lluvia porque fuimos en el mes de la lluvia, Mayo. Charrannnn. Un día, en 40 minutos pasamos de sol a nublado, de nublado a tormenta con truenos y mucha lluvia, de ahí a nublado y sol de nuevo. Todo en 40 minutos sin movernos de la sombrilla al lado del mar. Increíble, como el contraste de Pipa entre el día y la noche, donde no puedes elegir, te quedas con las dos.

Pipa, Brasil

Danilo Pompa.  info@guajira.com.ar

www.guajira.com.ar

 

por Comunidad

RIO DE JANEIRO una ciudad de contrastes.

junio 11, 2009 en Nuestros Clientes por Comunidad

Rio de Janeiro - BrasilLuego de haber visitado Buzios nos dirigíamos a Rio de Janeiro, ciudad que yo en lo personal  tenía muchas ganas de conocer, porque es el emblema de Brasil.

Durante todo el viaje el clima estaba fantástico con el cielo despejado  y una temperatura de 23 grados, el agua del mar agradablemente templada. 

Rio se me asomo, con sus playas extensas, desde la famosa COPACABANA  hasta IPANEMA, LEBLON, BARRA DE TIJUCA y LEME. Cada una de ellas con sus características y contrastes, que van desde los típicos barcitos a lo largo de la playa, los brasileños jugando futbol en la arena,  la feria de artesanías en la avenida ATLANTICA sobre la vereda de COPACABANA , la cual pude recorrer de extremo a extremo.

En Rio de Janeiro pude apreciar, mirando desde la playa como contrastan los morros con la ciudad, como se  ve la mezcla de naturaleza y edificios, el paisaje es único.  

El primer día aproveche la mañana para salir a recorrer la ciudad en bus en una visita guiada. Pude pasear por alguno de  los barrios  de la ciudad, conocí LAPA que es un barrio muy pintoresco con una vida nocturna variada, donde pude encontrar  muchos bares con música en vivo en una de sus calles principales, donde se juntan los brasileños los fines de semana para juntarse con amigos en un clima ameno y divertirse por las noches.

Continuando con el city tour nos dirigimos hacia el punto más importante del paseo, EL CRISTO REDENTOR. Llegamos al parque, colmado  de gente como todos los días y para acceder al Cristo  subimos en un tren que nos llevo  a través del morro. Pasamos por 3 estaciones, una en particular que me llamo la atención porque estaba llena de monitos que andaban por todos lados,  pero lo más impactante del trayecto fue entrever la ciudad en los claros de la selva.

Una vez que llegamos a la cima, para acceder  hasta el Cristo tuvimos que subir  una  escalera y  a medida que nos acercamos fue apareciendo la majestuosa e imponente estatua que vigila la ciudad.  La sensación al llegar a la cima es de escalofrío, al menos para mí que tenía incontables ganas de visitar ese lugar tan deslumbrante en lo visual como en lo emocional, lo que sentí es difícil de explicar. 

Rio de Janeiro

Las vistas panorámicas  que se tienen de la ciudad  desde el Cristo son  incomparables, porque se puede apreciar la grandeza de RIO DE JANEIRO y  sus diferentes contrastes, similar a una gran maqueta a la cual se le sacan las mejores fotos desde cualquier ángulo.

Al terminar la tarde regresamos de ese lugar mágico al hotel para concluir el día.

Luego de la cena con una recorrida nocturna por la AV.  ATLANTICA en COPACABANA pude ver las esculturas de arena y la feria de artesanías donde se puede comprar recuerdos de Rio de Janeiro.

Ya finalizando el viaje pude salir al día siguiente antes de ir al aeropuerto a  recorrer un poco a pie las calles RIO DE JANEIRO, a mi entender una ciudad de contrastes.

Diego Miranda - info@guajira.com.ar

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Rio de Janeiro BrasilViaje a Rio de Janeiro, Brasil